El Terra Sancta College de Amán: la escuela que “no ha dejado a nadie atrás”

Desde que la variante Omicron se ha extendido por todo el mundo, también los niños y jóvenes en edad escolar se han visto afectados por esta nueva ola pandémica.  Como en otras instituciones académicas, también en el Terra Sancta College de Amán, en Jordania, empezaron a sucederse las comunicaciones escuela-familia para informar de casos de contagio, cuarentenas y el cumplimiento del protocolo sanitario para el regreso a las aulas. “Nuestra escuela es como un servicio de urgencias donde la situación está evolucionando continuamente”, cuenta fray Raschid Mistrih, director del Terra Sancta College de Amán. Con sus 1400 alumnos, que van desde la etapa infantil hasta la secundaria, la escuela de la Custodia de Tierra Santa ha tenido que afrontar muchas situaciones críticas desde el estallido de la pandemia. Con la posibilidad de seguir dos itinerarios de estudios, nacional e internacional, el Terra Sancta College de Amán es una de las instituciones académicas de excelencia en Jordania. Desde su fundación en 1948, la escuela ha crecido enormemente y hoy cuenta con una plantilla de más de doscientas personas, entre empleados, personal y unos 170 docentes.

“Yo estoy aquí desde hace veintiún años y he continuado la labor de mis predecesores – prosigue fray Raschid Mistrih–.  La escuela se hizo mixta en los primeros años del 2000 y ha seguido mejorando siempre, hasta convertirse en una de las mejores de Amán.  Hemos trabajado mucho con los propios profesores. Han sido precisamente los cursos de formación continua para los docentes los que han permitido después a nuestros estudiantes obtener excelentes resultados”.

A pesar de que la expansión del Covid supuso la interrupción de las clases presenciales durante algún tiempo, los frailes de la Custodia de Tierra Santa consiguieron mantener la estructura.  Durante la pandemia, además, fue posible realizar clases a distancia gracias a una plataforma especial de la escuela: terra santa e-school.  Luego se reanudaron las clases presenciales, aunque el comienzo del segundo semestre del curso 2021-2022 se retrasó algunas semanas.

“El Covid ha dejado un ambiente pesado en las familias, ha creado más pobreza – explica el franciscano –. Pero los frailes nunca hemos dejado marchar a ningún alumno por no poder pagar.  Buscamos soluciones para todos lo que tuvieran dificultades.  No queríamos dejar a nadieatrás, fueran estudiantes cristianos o musulmanes”.  De hecho, el Terra Sancta College de Amán cuenta con un 51% de alumnos cristianos y un 49% de musulmanes y el porcentaje cada año es aproximadamente el mismo.  “El nuestro es un entorno y un ambiente educativo en el que prima la amistad, el respeto y la fraternidad – continúa el director del colegio –. Nuestros alumnos están aquí para estudiar y tener éxito en sus estudios y no se haceninguna distinción. Por nuestra parte, intentamos dar testimonio franciscano y evangélico. No hay lugar para la cerrazón o el fanatismo”.

Cada año, los alumnos participan en las celebraciones de las festividades religiosas cristianas y musulmanas más relevantes.  Se da gran importancia a la Navidad, pero también durante el Ramadán los estudiantes decoran las clases y la escuela organiza un iftar al que pueden asistir todos. “Las fiestas con compartidas y así los chicos ven que el otro no es una amenaza, sino que puede ser un hermano. También estamos comprometidos con varias iniciativas solidarias para aprender que hay otras personas diferentes a nosotros y que no debemos cerrar los ojos ante ellas”, explica fray Raschid.

La fuerza para seguir adelante de esta labor educativa procede de los resultados de los chicos: de hecho, el pasado año académico finalizó con 41 de los 90 alumnos del último curso que lograron una nota superior a 90 sobre 100.  Una inmensa satisfacción para todos, profesores, familias y alumnos.

 

Beatrice Guarrera