Encuentro entre las Iglesias cristianas para felicitarse la Pascua

Como cada año, en los días siguientes al domingo de Pascua, delegaciones de las diversas Iglesias cristianas de Jerusalén acudieron al convento de San Salvador para el ritual intercambio de felicitaciones pascuales con el padre Custodio y los franciscanos.

Las visitas empezaron la mañana del martes 19 de abril, cuando la delegación greco-ortodoxa, encabezada por Su Beatitud el patriarca Teófilo III, llegó en procesión a la sede de la Custodia de Tierra Santa en el convento de San Salvador, y fue recibida cordialmente por el Custodio, fray Francesco Patton.

Su Beatitud Teófilo III, que celebrará la Pascua el próximo 24 de abril junto con todas las iglesias ortodoxas que siguen el calendario juliano, expresó sus respetos al Custodio y a los frailes presentes, recordando su misión común de anunciar a Cristo resucitado a los pueblos, agradeciendo a la Custodia por cuidar a lo largo de los siglos de los lugares santos de Jerusalén y manifestando a todos sus sinceros deseos de una feliz Pascua de resurrección.

A continuación, visitaron el convento de San Salvador conjuntamente las delegaciones de los coptos y los sirios ortodoxos, encabezadas respectivamente por S.Em. el arzobispo copto-ortodoxo Atonious y por el arzobispo sirio-ortodoxo Raban Jack Yacoub.  La serie de saludos continuó con la visita al Patriarcado greco-católico melquita por parte de los franciscanos, que fueron recibidos por el vicario apostólico para Jerusalén, el arzobispo Yasser Ayyash. Por la tarde fue el turno de la Iglesia ortodoxa etíope que, con una pequeña delegación dirigida por el arzobispo Aba Embakob, llegó a la sede de la Custodia para expresar a los presentes las rituales felicitaciones de Pascua. La jornada del martes terminó con la visita a San Salvador de una delegación del Patriarcado latino, encabezada por Su Beatitud monseñor Pierbattista Pizzaballa.

Finalmente, por la mañana del miércoles 20 de abril llegó el turno de la delegación de la Iglesia armenio ortodoxa, guiada por el arzobispo Sevan Gharibian, que recibió la cálida bienvenida del padre Custodio. 

Al recibir a sus invitados, el Custodio respondió a las felicitaciones de cada uno agradeciendo la visita y recordando que la misión de reconciliación de la Iglesia proviene del don de la paz que emana de Cristo Resucitado y que ser testigos de este signo no significa ser débiles. Después, citando las palabras del Santo Padre contenidas en el mensaje de Pascua Urbi et Orbi, el padre Patton recordó: “Hemos pasado dos años de pandemia, que han dejado marcas profundas. Parecía que había llegado el momento de salir juntos del túnel, tomados de la mano, reuniendo fuerzas y recursos. Y en cambio, estamos demostrando que no tenemos todavía el espíritu de Jesús, tenemos aún en nosotros el espíritu de Caín, que mira a Abel no como a un hermano, sino como a un rival, y piensa en cómo eliminarlo. Necesitamos al Crucificado Resucitado para creer en la victoria del amor, para esperar en la reconciliación. Hoy más que nunca lo necesitamos a Él, para que poniéndose en medio de nosotros nos vuelva a decir: «¡La paz esté con vosotros!»”.

Por último, no faltó un pensamientopara las víctimas de todas las guerras, en especial la de Ucrania y la que se libra en Tierra Santa desde hace décadas.

 

Filippo De Grazia