La espera de la Navidad en Jerusalén: belenes y música

A detail of the large Neapolitan Christmas crib set up at the Custodial Curia of Jerusalem
A detail of the large Neapolitan Christmas crib set up at the Custodial Curia of Jerusalem

En Jerusalén, el ambiente navideño de alegría y espera se extiende por las calles de la ciudad: pocos días antes de Navidad, las calles y rincones del barrio cristiano se animan con iniciativas y momentos de encuentro para la comunidad local, pero también para los numerosos peregrinos y visitantes que han decidido visitar la Tierra Santa en esta época.

También la Custodia de Tierra Santa promueve eventos culturales que durarán varias semanas.

El 15 de diciembre, en el gran salón de entrada de la curia custodial, se inauguró la exposición de belenes, que incluye una rica muestra de ejemplares de varios tamaños y, sobre todo, de distintos materiales como papel, madera, nácar, así como pinturas, mosaicos y miniaturas. «Como secretario de la Custodia – explica fray Alberto Joan Pari – observé que en las oficinas de la secretaría había muchos belenes, regalos hechos a lo largo de los años a los Custodios de Tierra Santa y obsequios procedentes de las casas reales.  Así, pensé en lo importante que sería mostrar al público nuestra colección, que también se enriquece con piezas artísticas sobre la Navidad que proceden del Terra Sancta Museum – algunas de ellas realmente valiosas, como las fabricadas exclusivamente en nácar. La muestra está pensada también para el público no cristiano, para ilustrar a judíos y musulmanes sobre la centralidad que la fiesta de la Navidad ha adquirido a través de los siglos y, especialmente, el papel de este tema en el arte, por el que pintores, escultores, mosaiquistas y artistas en general han expresado su talento y su sensibilidad, al enfrentarse a esta particular iconografía».

Entre todas ellas, destaca el magnífico belén napolitano que ocupa el centro de la sala, creado en 2014 en Nápoles por la empresa “La Scarabattola” de los hermanos Scuotto, que ambienta la Navidad del Señor en la capital napolitana de 1700, con numerosos personajes característicos de la escena napolitana, recreando un escenario verdaderamente peculiar, incluso con materiales muy corrientes como el corcho, la madera y la paja, la terracota policromada, la seda y los tejidos naturales.

«En una vitrina se expone un belén singular – continúa fray Alberto – porque está hecho con fragmentos rotos de las vidrieras de una iglesia de Beit Jala bombardeada durante la segunda intifada: un importante foco de reflexión sobre la reutilización de un material que inicialmente fue signo de destrucción, pero ahora es instrumento para trasmitir un mensaje de paz».

La Custodia también propone una serie de conciertos e iniciativas musicales que cobran vida tanto en el convento de San Salvador como cerca de la Puerta Nueva, donde se han instalado los mercadillos de Navidad.  El 15 de diciembre, en la sala de la Inmaculada, tuvo lugar el primer evento musical de ensemble y orquesta, con la participación de los músicos de la escuela de música Magnificat. «Estamos aquí para dar testimonio de la existencia de un lenguaje que no necesita palabras para unir a la humanidad, y ese lenguaje es la música – subraya el joven director Adiel Shmit –. Y estamos aquí para llevar un mensaje de paz: esta escuela de música, donde cada uno es acogido por su identidad, sin discriminación y sin barreras, es un signo concreto de ello».

El programa, muy rico musicalmente, contará con la participación de varios músicos y cantantes para acompañar con alegría la espera de la Navidad, y concluirá el 25 de diciembre con el concierto final, celebrado en la iglesia de San Salvador.

Silvia Giuliano