Santo Sepulcro: comienzan las obras de conservación del pavimento

El lunes 14 de marzo, en la basílica del Santo Sepulcro, tuvo lugar la ceremonia de lanzamiento del proyecto para la conservación y restauración del pavimento, en presencia del patriarca greco-ortodoxo Teófilo III, el Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton y el gran sacristán del Patriarcado armenio, el arzobispo Sevan Gharibian, en representación del patriarca Nourhan Manougian. Estas obras, continuación de la restauración del Edículo de la Tumba de Cristo realizada entre 2016 y 2017 por el patriarcado greco-ortodoxo, están a cargo de la Custodia de Tierra Santa en colaboración con la universidad “La Sapienza” de Roma, el Centro para la Conservación y Restauración “La Venaria Real”, el Politécnico de Milán, la empresa Manens de Padua y la empresa IG Ingeniería´Geotécnica de Turín.

En particular, esta fase del trabajo incluye no solo el diseño y restauración del solado de toda la basílica del Santo Sepulcro, sino también intervenciones concretas para la seguridad del Edículo, además de prestar atención a las instalaciones eléctricas, hidráulicas, mecánicas, especiales y antiincendios.

Dividido en dos momentos, el acto se abrió ante el Edículo de la Tumba, con tres oraciones en tres idiomas distintos, griego, latín y armenio, cada una dirigida por las diferentes confesiones cristianas.  A continuación, tomó la palabra el patriarca greco-ortodoxo, que recordó la experiencia de la restauración anterior, manifestando su entusiasmo por continuar las obras. “La restauración del edículo es un signo de esperanza para el mundo. Estamos profundamente agradecidos a todos los expertos que lo han hecho posible y estamos convencidos de que conducirá a una excelente ejecución del proyecto de restauración de la rotonda de la Anástasis iniciada hace años y del resto de la pavimentación de la basílica”.

“Este proyecto común empezó hace ya dos años, y todo estaba preparado para el comienzo de las obras”, recordó el Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton, en su discurso.  “La pandemia retrasó la posibilidad de pasar del proyecto a la ejecución, pero ahora ya estamos listos para empezar. En este contexto histórico, con la pandemia y la guerra, la cooperación en las obras de restauración cobra otro significado, porque este es el lugar donde Jesús se convierte en piedra angular de la Iglesia”. El Custodio recordó luego a todos los colaboradores que han hecho posible este trabajo, dándoles las gracias.

Por último, el arzobispo Sevan Gharibian tambiénagradeció a los presentes, subrayando su entusiasmo por la unión en las obras de restauración. “Felicidades a nuestras comunidades por este proyecto y los mejores deseos para los técnicos que sin duda harán todo lo posible para completar las obras de la mejor forma posible”.

Después, los representantes de las tres comunidades y de las entidades implicadas se dirigieron al pasillo ante la sacristía de los franciscanos – desde donde comenzarán las obras – para el levantamiento de la primera piedra.

Antes de levantar la piedra, tomó la palabra el profesor Giorgio Piras, director del Departamento de Ciencias de la Antigüedad, que dio las gracias a las comunidades por la oportunidad de encargarse de este proyecto, seguido de la doctora Sara Abram, Secretario General del Centro para la Conservación y Restauración “La Venaria Real”, que renovó el compromiso del centro por estas obras. Posteriormente, un representante del Patriarcado Armenio recitó una oración para iniciar las obras.

El último en tomar la palabra fue el profesor Roberto Zecchin, de la empresa Manens.

Al finalizar la parte institucional, los tres representantes de las confesiones cristianas levantaron juntos la primera piedra del suelo del Santo Sepulcro para dar comienzo oficialmente a las obras.